La inclusión de la responsabilidad penal de las empresas en el Código Penal en el año 2010 y la reforma realizada a través de la Ley Orgánica 1/2015 que ha entrado en vigor el 1 de julio de 2015, exige a todas las empresas diseñar e implantar sistemas y políticas corporativas de prevención de comportamientos delictivos en la empresa el denominado COMPLIANCE MANGMENT SISTEM (CMS).

Surge así la figura del Compliance Officer, responsable del cumplimiento del marco regulatorio y normativo en el ámbito penal que afecta a las empresas y que podrá ejercerse tanto por persona físicas individuales, como por órganos colegiados o, incluso, por empresas externas.